El Villarreal B se lleva un punto de Nueva Condomina merced a otra nefasta actuación del trío arbitral
por Alberto Espinosa López
Y otra más. Casi se acaban los dedos de las manos para contar las ocasiones en las que los árbitros han lastrado a un Real Murcia que, entre que no sabe amarrar los partidos y que los árbitros le están perjudicando todo lo que pueden, se encuentra en una situación de vida o muerte a una semana de visitar a otro rival por la permanencia, el Cádiz.
Con 1-0 en el marcador, obra de Pereyra pocos minutos después del comienzo del choque, Ceballos Silva anulaba un gol aparentemente legal de Chando. La jugada es la siguiente: saque de falta desde la banda derecha, alguien peina al primer palo, Natalio llega en el segundo y da el pase de la muerte para que Chando remate a gol. Ni hay fuera de juego, ni el balón sale por la línea de fondo antes de que Natalio dé el pase a su compañero. Un 2-0 que habría dejado un panorama muy diferente.
Pero Ceballos Silva aún no había terminado con el Murcia. Minutos después le pitaba un penalti muy dudoso a Sergio Fernández, que además veía la quinta amarilla y no podrá jugar en Cádiz. Marco Ruben subía el 1-1 al marcador después de repetir el lanzamiento (antes también había marcado).
El show del árbitro seguía. Más tarde pitaba un penalti a favor del Murcia por supuesta mano de un defensa castellonense. Al parecer el balón le golpea en el trasero. Lanza Albiol y marca. Hay que repetir. Vuelve a lanzar Sergio Escudero. Gol. Por fin se acaba la maldición.
Entre otras, las acciones más destacadas por las que Ceballos Silva salió abucheado de Nueva Condomina fueron: una mano de un defensa del Villarreal B que cortaba una jugada favorable al Murcia, un manotazo de Jefferson Montero a Sergio Escudero que no fue sancionado y una espeluznante entrada sobre Chando que acabó con el delantero lesionado y con el jugador castellonense sin la sanción merecida. Pero la traca llegó en las postrimerías del choque.
Joan Tomás marcaba el 2-2 de cabeza en posición muy dudosa, lo que desató las iras del público y de los propios jugadores locales. Respecto al arbitraje, Jose González señaló lo siguiente después del partido: “Hoy podríamos estar a un puntito de todos, pero hay un señor que se ha encargado de que no. Y si me sancionan que me sancionen, pero este tío se ha cargado el partido, coño, que vino hace cinco jornadas y tambien la lió. Les ha regalado un penalti, nos ha pitado faltas en todas las jugadas al contraataque, le han reventado la pierna a Chando y amarillita. Y el segundo gol de ellos para mí ha sido en fuera de juego”.
Ya son muchas. Demasiadas. Se antoja necesaria una inmediata reacción por parte de la directiva, con Samper al frente, o de alguna autoridad política murciana ante tal acoso. El Murcia se hunde y buena parte de culpa la tienen los árbitros. BASTA YA.